La obesidad expone al niño a complicaciones de salud, ya sea a nivel de articulaciones o metabólicas.
Vigilar la alimentación y luchar contra el sedentarismo serán aspectos básicos, y más si los padres ya son obesos.
Hay que procurar que el niño no coma mirando la televisión y que no pique entre horas.
Intente que la alimentación sea variada, evitando salsas y complementos innecesarios.