1. Tomar diariamente abundancia de verduras y cereales, pan y patatas.
2. Preferir la fruta fresca como postre todos los días.
3. Tomar legumbres al menos dos veces a la semana.
4. Preferir alimentos frescos de temporada.
5. Tomar aceite de oliva como principal grasa de la dieta, tanto para cocinar como para aliñar.
6. Tomar diariamente leche, yogures y quesos bajos en grasa para asegurar el aporte necesario de calcio.
7. Tomar pescado 3 ó 4 veces a la semana.
8. Preferir la carne magra y tomarla 2 ó 3 veces en semana. Tomar carnes rojas sólo alguna vez al mes.
9. Usar el ajo, la cebolla, el vinagre, el limón o las hierbas aromáticas para condimentar como alternativa a la sal.
10. Beber al día unos dos litros de agua.
11. Moderar el consumo de dulces, pasteleria, bolleria (sobre todo la industrial).
12. Evitar las bebidas alcohólicas, haciendo una concesión al vino durante las comidas de un vasito (nunca deben tomarlo los niños ni las embarazadas).
13. Evitar el tabaco.
14. Pasear y hacer ejercicio al aire libre
15. Dormir diariamente unas 7-8 horas.